Garantizar el derecho de aprender es la función principal que debe cumplir una buena escuela. De todas formas y contrariamente de lo que puede creerse, esta es una pregunta difícil de contestar. Es muy importante lograr una adecuada relación entre educación y cultura. Además, resultan clave el saber de la escuela y la formación del educador.
Ésta parece ser una pregunta directa y sencilla, sin embargo es mucho más compleja de responder de lo que se cree. A lo largo de la historia de la educación, distintas perspectivas expusieron sus teorías a raíz de la influencia de factores pedagógicos, políticos, sociológicos e ideológicos a nivel general, entre otros.
Entonces, a partir de estas cuestiones, podemos definir a una buena escuela como aquella que responde a los lineamientos de la política educativa, a las solicitudes de la sociedad y a los aprendizajes prioritarios.
Características principales
- Garantizar el derecho de aprender.
- Combatir el incremento de la fragmentación y el fracaso escolar.
- Contener afectivamente a los alumnos.
- Tener tendencia a ser abierta, plural e inclusiva.
- Promover el pensamiento y la reflexión.
- Evitar la asociación de libertad con desorganización.
- Valorar por igual a cada estudiante.
- Lograr justicia sin mermar el grado de exigencia.
- Incentivar la calidad e igualdad de oportunidades para todos.
Funciones de una buena escuela
La premisa substancial es, lógicamente, garantizar que se cumpla adecuadamente el derecho de aprender que tiene cada uno de los estudiantes por igual. Además, es importante que la escuela conecte al alumno con el objeto de conocimiento pautado en los programas de estudio realizados previamente. Para esto, es trascendental el correcto desempeño de los educadores.
La relación entre educación y cultura
Uno de los caminos para mejorar la calidad educativa y pugnar contra el fracaso escolar es alcanzar la relación entre cultura y educación, algo vital al momento de pretender una “escuela intercultural”. Esta posible frustración estudiantil de la que hablamos puede remitirse a un quiebre entre las modalidades comunicativas y educativas que tienen las familias y las que se manejan en la escuela.
En esta lucha también existe una considerable responsabilidad por parte de la política educativa, si se tiene en cuenta la toma de medidas sociales y económicas para que la educación se convierta realmente en un derecho para todos.
La importancia de no marginar culturas
Es necesario entender que una de las conexiones primordiales entre una sociedad puntual y la escuela es la cultura. Por eso es que la historia y el saber que adquieren y transmiten los miembros de esa sociedad son un punto fundamental en la relación educación-cultura. Por último, también es muy significativo el hecho de que puedan construirse -o reconstruirse, en determinado caso- el saber de la escuela y la formación del educador.
Tags: Educación, enseñanza, escuela

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