Entre estas pinturas destacar aquella en la que Bugs Bunny revienta la cabeza del Pato Lucas (Daffy Duck) con un tiro a bocajarro; resaltar, también, otra imagen que muestra a Tom (el gato) troceando a Jerry (el ratón) sobre un charco de sangre y vísceras; y para completar este tríptico de venganzas animadas a modo de aperitivo, tampoco podía faltar otro de los gatos míticos de la serie, Silvestre que aparece merendándose de un modo explícito a Piolín (Tweety), mostrando orgulloso su boca llena de sangre. Esta exposición, también, incluye un video de 8 minutos con escenas cortas de extrema violencia.
El creador justifica su exposición por ser una iniciativa pedagógica
Estas imágenes han sido creadas por James Cauty como parte de la exposición ‘Splatter’ (salpicar) que pronto abrirá sus puertas en la galería londinense. Cauty aseguró que la idea de esta exposición se la dio su hijo de 15 años. Según palabras del propio artista “la gente ha estado diciendo desde los años 60 que los dibujos animados deberían mostrar las consecuencias de la violencia o los niños tendrían una idea equivocada” de los actos violentos que estos dibujos suelen emplear para hacer gracia.
Los responsables de la galería dicen que es la primera vez que ponen el cartel de aviso contenidos violentos en una de sus exposiciones. Steve Lower uno de los comisarios de esta galería dice que “es un trabajo realmente increíble, y teniendo en cuenta las reacciones que ha suscitado, los niños ya la adoran”, y añade “No estoy seguro si los padres estarán muy contentos con el resultado, pero los niños estuvieron muy excitados, lo cual es interesante, ya que el arte nunca está dirigido a los chavales”. Para concluir Lower señala que esta exhibición debería tener gran éxito, ya que reabrirá uno de los debates más importantes de este siglo y el pasado: el uso de la violencia en los medios y en la cultura en general.
