
La sabiduría es algo maravilloso
Al final, descubrió que si bien él, como persona, ignoraba muchas cosas, por lo menos sabía eso, precisamente, que no era ignorante de sus propias limitaciones.
Saber y educar
La educación solo puede generarse a partir de un reconocimiento de lo que nos puede servir para algo en específico. Pero la sabiduría nos da una pauta para tomar conciencia de lo que no sabemos. Y es precisamente en esta oscuridad valiosa, un continente inexplorado con infinitas maravillas por descubrir con relación a la interioridad propia, en donde la educación puede ser sembrada y germinar dicha plena, para todos. La sabiduría es la constatación de donde partimos, y la educación un vislumbre de hasta dónde podemos llegar por medio del aprendizaje.
Sabiduria infinita
La sabiduría se acerca humildemente a la tierra, la educación se despliega con ambición al firmamento. Sin embargo ambas formas son necesarias y se complementan adecuadamente. Sócrates es un ejemplo de sabiduría, profunda intuición de enigmas; Platón un educador perenne, dialéctico iluminista por excelencia. El cometido de la nuevas generaciones de docentes es tratar de conciliar estas dos maneras de relacionarse de lo individual con la totalidad misma del universo, en el alma de los educandos.
Un buen principio para ello es reconocer, cual valiosa anamnesis, que si bien el universo exterior es inabarcable, así de igual manera lo es la conciencia mar de lo humano.