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Fernando Savater y El aprendizaje humano

Escrito por Ines / 25 de julio de 2008

En este artículo abordaremos el primer capítulo del texto “El valor de educar”(1991) de Fernando Savater: conocido escritor español que cumplió 61 años el mes pasado. Aquí el autor expone el concepto de “neotenia”(educabilidad según pedagogos) y plantea que la educación es un factor de humanización.

Fernando Savater, de nacionalidad española, es filósofo, escritor y catedrático de Filosofía en la Universidad Complutense de Madrid. Si bien se destaca en los géneros Ensayo y Artículo periodístico, también escribe novelas. Uno de sus libros más conocidos es “Ética para Amador”; un libro dedicado a los jóvenes y escrito con el afán de acercarles la filosofía.

Neotenia
La humanidad biológica necesita la confirmación dada por nuestro propio esfuerzo y por la relación con otros humanos para alcanzar a ser La humanidad plena.

Se puede pensar que los humanos nacemos aparentemente demasiado pronto si comparamos a un bebé con la cría de cualquier otro mamífero. A los pocos días de nacidos éstos logran lo que las crías humanas tardan más de un año en alcanzar. El bebe parece diseñado para mantenerse infantil y minusválido el mayor tiempo posible, dice Savater.

Pero corremos con una ventaja frente al resto de los animales ya que permanecemos hasta el final de nuestros días en cierto sentido juveniles, es decir, abiertos a nuevos saberes. De esta cualidad se desprende el significado de Neotenia: plasticidad o disponibilidad juvenil (educabilidad según pedagogos). Este concepto también implica una trama de relaciones necesarias con otros seres humanos.

Lo que el hombre añade al hombre
Los miembros de la sociedad humana persiguen corregir la ignorancia de los que aún no saben o de quienes creen saber erróneamente algo. Ser humano consiste en parte, en la vocación de compartir lo que ya sabemos entre todos, enseñando a los recién llegados al grupo cuanto deben conocer para hacerse socialmente válidos. Esto se corresponde con la definición de Rostand de cultura: lo que el hombre añade al hombre.

De lo expuesto afirmamos:
El hombre llega a serlo a través del aprendizaje, pero lo propio del hombre no es el mero aprender sino el hecho de ser enseñado por otros hombres. Nuestro maestro no es el mundo, las cosas, los sucesos naturales, ni las culturas (conjunto de técnicas y rituales) sino la vinculación intersubjetiva con otras conciencias.

¿Qué sentido tendría acumular un sinfín de saberes si no pudiéramos compartirlos con otros?

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1 comentario

  1. orlando oviedo

    todo este libro me aparecido facinante sobre todo como el caracter de aprender si en verdad algo propio dfel ser humano.

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