Mucho tienen que aportar los grupos sociales alternativos para los esquemas escolares de la actualidad. Y es que varios de los modelos pedagógicos manejados por la ortodoxia institucional se notan ya agotados, totalmente incapaces de estimular a las nuevas generaciones para prepararse con ilusión y empeño. Un simple ejercicio comparativo, una sugerencia apenas, como la que a continuación les presentaremos, nos permitirá valorar ciertas nociones culturales de la etnia huichol, de la república mexicana, como muy aprovechables para revitalizar las tentativas educacionales que se manejan hoy en día.

La identidad es base de la educación
No obstante, nunca consintieron en habitar en pueblos o ciudades, sino que permanecieron aislados en ranchos y comunidades en la frondosidad silvestre. Esa es una de las causas de la conservación de sus más caras tradiciones.
Individualidad e identidad cultural
Pensando en esta circunstancia, pero enfocada en la organización de las escuelas, valdría la pena replantear a estas últimas al modo de las comunidades huicholes, es decir, como estructuras de relaciones concentradas en sí, en primera instancia, antes de abrirlas a la dinámica social generalizada. Y así, las escuelas serían como mundos aparte, con su propio espacio y tiempo, y los tópicos escolares serían los discursos posibilitadores de su comprensividad.
De tal manera que, cuando los alumnos se integren a los derroteros de lo social, lo harán con valores bien asimilados y útiles para un sólido criterio, garante de una vida fructífera y feliz.
Mundos para el mundo
Célebres son los huicholes entre otras cosas, por su hábito de consumir hongos alucinógenos para fines rituales y de cohesión ideológica. El propósito de estas prácticas étnicas corresponde a un afán por estar vinculados a un universo mítico que le brinde sentido y valía a su existencia cotidiana.
Lo provechoso para un posible modelo educativo inspirado en la cultura huichol, consistiría en este modo de pensar lo trascendente, en ese deseo de ver mundos en el mundo. Y por supuesto, no se precisa para ello de ningún estupefaciente, ni subterfugio parecido, sino sólo el afán por imaginar posibles modelos de vida elevados, abiertos y nobles, que le den sentido a nuestra realidad contemporánea. La educación escolar es la herramienta perfecta para construir tales utopías religantes y revitalizadoras de las civilización. Es por eso que vale la pena fomentar su continua transformación.
Tags: Antropología, Cultura, Educación, Filosofía, identidad, indigenas, unidad
GRAX X’LA iMFOO AUNQ’NO ME SIRBIO D´MUCHH,..</3