Si busca darle un giro a su carrera o descubre que tiene capacidades para ayudar a otros a lograr sus objetivos, sabe escuchar o tiene curiosidad por comprender la esencia humana y sus motivaciones, puede convertirse en un “coach profesional”.
En un post anterior – “Coaching: ¿moda o resultados efectivos?” - analizábamos qué es el coaching y cuáles son los procesos que implica esta técnica que tanto auge tiene en la actualidad.
Muchas personas deciden realizar una experiencia de coaching cuando necesitan orientación para resolver cuestiones personales o profesionales y se encuentran “atascados”, sin poder ver claramente la salida de una situación o no pueden alcanzar sus objetivos.
Muchas de esas personas, luego de haber atravesado la experiencia, descubren que tienen condiciones para ayudar a los demás a superar dificultades. Es entonces que comienzan a plantearse la posibilidad de convertirse en un “coach profesional”.
¿Qué es un coach?
El coach es un tutor o un entrenador que ayuda a aprender. No es un terapeuta ni un consultor que indica lo que hay que hacer. Es un guía que trabaja sobre la motivación propia de cada persona fomentando la toma de decisiones que se traduzcan en el logro de resultados concretos.
El coach no da consejos ni soluciones. Solamente es un profesional que trabaja en forma conjunta con el cliente para “ponerlo en acción”, en movimiento, para que la misma persona pueda tomar decisiones y elegir el camino a seguir.
¿Puede considerarse al coaching como una profesión?
El coaching no está aún consolidado como disciplina, pero la creciente demanda de este tipo de servicios hace que pueda convertirse en un medio de vida muy rentable.
Muchos sociólogos o psicólogos se dedican a esta actividad y muchas veces el coaching es tomado como una especialización de estos campos. Pero en realidad, no es necesaria esta formación previa; basta con tomar un curso de coaching y acreditarse en la Federación correspondiente a cada país.
Estas Federaciones se rigen por un código ético que, en líneas generales, está basado en el respeto, la igualdad y la confidencialidad.
¿Qué condiciones debe tener un buen coach?
Según la ICA (International Coach Academy), además de los estudios necesarios para acreditarse como coach, es necesario poseer o alcanzar las siguientes características:
-Ser una persona comprometida, consigo mismo, con su trabajo, con los demás.
-Ser confiable, es decir, alguien que cumple lo que dice y con quien se puede contar.
-Alineado: vivir y actuar de acuerdo a una escala de valores. Coherente en pensamiento, palabra y acción.
-Abierto: “open mind” a las nuevas ideas y a la retroalimentación.
-Ser generoso: ser capaz de compartir con otros sus propias experiencias.
-Compasivo: tener la capacidad de ponerse en el lugar del otro, para comprender otros puntos de vista.
-Ser entusiasta: animar a los demás a aprovechar las oportunidades y a “pensar en positivo”.
¿Qué hace un coach?
-Ayuda a la gente a fijar mejores metas y alcanzarlas.
-Exige y motiva para la acción.
-Colabora con el cliente para que sea más concreto y alcance más rápidamente sus metas.
-Provee al cliente de herramientas, apoyo y estructura para conseguir mejores logros.
¿En qué se diferencia un coach de un terapeuta, un asesor o de un “buen amigo?
La frontera es muy sutil, pero la diferencia fundamental es que el coach es un “experto en personas” y en las dinámicas necesarias para alcanzar el éxito.
Un terapeuta actúa sobre “pacientes”; el coach, sobre “clientes”. Un asesor hace un diagnóstico de situación, elabora una estrategia y brinda la solución al problema; el coach trabaja con el cliente para explorar las causas que generan el conflicto y encontrar juntos la solución.
Un buen amigo es fundamental en la vida de las personas, pero muchas veces no tiene el entrenamiento necesario (o el tiempo) para escuchar y motivar. El coach se entrena específicamente para eso. Como dicen los expertos, lo mejor es tener un buen amigo. . . y un coach.
¿Por qué el coaching es tan popular?
Existen varias razones que están haciendo que esta práctica se vuelva cada vez más popular. Un mundo tan cambiante nos somete a presiones y desafíos cotidianos. Muchas personas se sienten desorientadas o confundidas y no pueden por sí solas re – encausar el rumbo o no encuentran la forma de hacerlo.
Las principales razones por las que el coaching ha crecido tan significativamente son:
-Los rápidos cambios en el entorno económico.
-Los rápidos cambios en la estructura y enfoque tradicional del trabajo que hace que muchas empresas deban cambiar de estrategias para logar sus objetivos.
-La necesidad de desarrollo y crecimiento personal para poder adaptarse a esos cambios.
-La fuerte presión para lograr resultados competitivos.
-La difusión “boca a boca” de personas que han transitado una experineica de coaching con buenos resultados.
-Muchas personas disponen de recursos económicos para invertir en sí mismos y en su crecimiento personal.
En síntesis
Convertirse en coach puede resultar interesante para aquellos que disfrutan de ayudar a los demás (y además pueden cobrar altos honorarios por ello).
Pero también puede ser útil para ejecutivos o altos mandos que desean implementar habilidades que se desarrollan a través del coaching en su empresa, para maximizar el rendimiento o los resultados de su equipo de trabajo.
“El mayor beneficio que podemos hacer a los demás no es mostrarles nuestras riquezas, sino hacerles ver las suyas propias”. Goethe.
¿Dónde se puede realizar una formación en coaching?
Curso de Técnico Superior en Coaching Ejecutivo y Empresarial: para ser Coach Ejecutivo y Empresarial (a Distancia)
TISOC – The International School of Coaching
ITESC – Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Coaching
EICA – Escuela Internacional de Coaching Avanzado
Tags: coach, coaching, nuevas profesiones, requisitos para ser coach

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