Siempre es provechoso llevar a cabo un dialogo reflexivo con los diferentes autores que han abordado un cierto tema. Más allá de si se está de acuerdo o no con respecto a tales pareceres, en la acción de debatir intelectualmente determinadas perspectivas, se ubica un gran valor de formación hermenéutica, que no puede dejar de aprovecharse para fines pedagógicos, en modo alguno.

Algunos pensamientos sobre la educación
Educar que diferencia
Según el agudo literato inglés Chesterton, un estado democrático es aquel que esta guiado por individuos son educación alguna; pero así también, estaba convencido que la aristocracia es aquella forma de gobierno realizada por los seres más mal educados. En última instancia lo que Chesterton parece comunicarnos es que, la política no está circunscrita únicamente al ámbito de la dinámica de las acciones públicas, puesto que la referencia final de las actividades gubernamentales siempre se orienta al interior de cada persona, tomada en su singularidad: saber mandar tiene que ver más con saber, lo demás es lo de menos.
Dos perspectivas de lo imposible
Confucio y Karl Kraus, pensadores tan disímiles, manifiestan esta fuerte diferencia en su opinar sobre la educación. Para el sabio chino, donde hay educación no existen distinciones de clase. Por su parte, el hombre de letras austriaco piensa que la educación es aquello que reciben muchos, que transmiten otros tantos, pero que finalmente pocos poseen. Aunque parecerían contrapuestas, ambas comparten el elevado valor de lo contradictorio, aquello que las potencializa más allá de la pura razón: y así, es imposible reconocer que no existen diferencias de clase con la elevada clase de conciencia que proporciona la educación. Y en este mismo sentido, la educación ponderada por Kraus ejemplifica que toda formación es como un desengañarse, en cierto instante, de su propia posibilidad.
Tags: Cultura, Educación, Filosofía
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