Proseguimos desarrollando una breve reseña acerca de los antecedentes más destacados de las diferentes alternativas para la enseñanza de las ciencias naturales que se han propuesto a lo largo de la historia de la cultura, y en donde las reflexiones de Francisco Bacon marcaron un parteaguas en la manera en que estas posibilidades didácticas eran enfocadas.
El gran Rousseau propuso las siguientes recomendaciones para los profesores de las ciencias naturales:
1.- El conocimiento debe basarse en la observación personal, o el testimonio directo de los fenómenos naturales, no en rumores o en referencias sin fundamento.
2.- Hay que orientar la concentración de los estudiantes hacia los aconteceres de la naturaleza, a fin de estimular con prontitud el interés y la curiosidad.
3.- Para el estudio de las leyes que rigen los eventos naturales, es mejor comenzar invariablemente por los sucesos más habituales y cotidianos, para luego ir avanzando progresivamente en la investigación acerca de los más complejos.
4.- Los educandos deben reflexionar acerca de los objetos de la naturaleza y todos los descubrimientos en el campo de las ciencias naturales, valorándolos en primera instancia por su provecho, la regularidad de su ocurrencia, y preservación y el bienestar que pueda proporcionar al mayor número de personas.
De nueva cuenta, obstáculos
El esquema de clasificación de especies propuesto por Linneo provocaron un falseamiento pronunciado en la didáctica de las ciencias de la naturaleza. Los trabajos de exhaustiva nomenclatura, la elaboración de esquemas previos, y la composición de términos y neologismos adecuados a los conocimientos, reemplazaron de nuevo la contemplación directa de los fenómenos de la naturaleza. Una vez más, las vacuas memorizaciones y un estéril verbalismo predominaron en la enseñanza de las ciencias naturales.
Propuestas emergentes
Augusto Lüben, en aras de superar esta situación propuso los siguientes puntos:
1.- Inicia la enseñanza de las ciencias de la naturaleza por los seres vivos de la cotidianidad, es decir, aquellos que están más cercanos a los pequeños y que, por esa misma circunstancia, pueden comprender con mejores resultados y mayor facilidad
2.- Conduce siempre a los educandos a la presencia directa de los seres naturales, para que con sus propios sentidos experimenten la cercanía de estos y a partir de allí desarrollen sus particulares consideraciones y clasificaciones.
3.- Mantén siempre preparados a los alumnos para la contemplación y el registro clasificatorio de todos los objetos de la naturaleza que lleguen a su encuentro; a fin de cultivar en ellos un sentido de investigación e interés permanente con respecto a los fenómenos de su entorno natural.
Tags: Cultura, Educación, Estrategias didácticas, pedagogía

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